Qué son los miomas
Los miomas uterinos son tumores benignos compuestos por fibras musculares lisas aumentadas y tejido conectivo fibroso. También se denominan miomas o leiomiomas. Histológicamente se presentan como masas esféricas, únicas o múltiples, que varían desde milímetros hasta varios centímetros y se distinguen claramente del tejido uterino. Son tumores hormonodependientes, que pueden crecer mientras la mujer produce estrógenos, es decir, desde la pubertad hasta la menopausia. Afectan sobre todo a mujeres de edad reproductiva y son el tumor más frecuente de la pelvis femenina. La posibilidad de malignización es extremadamente baja.
Causas de los miomas
La causa exacta no se conoce completamente. Los niveles altos de estrógenos favorecen su crecimiento y la herencia juega un papel importante. Otros factores influyentes incluyen obesidad, menarquia temprana, falta de embarazos y la raza, especialmente mujeres afrodescendientes que suelen presentar miomas más grandes a edades más tempranas.
Tipos de miomas y localización
Los miomas pueden ubicarse en distintas zonas del útero. Los subserosos crecen hacia el exterior y pueden presionar órganos vecinos. Los intramurales se desarrollan en la pared muscular y son los más frecuentes, causando agrandamiento uterino. Los submucosos crecen hacia la cavidad endometrial y suelen ser los más problemáticos, especialmente en casos de infertilidad. El tamaño puede variar enormemente y producir o no síntomas dependiendo de su localización.
Síntomas de los miomas
Más de la mitad de las mujeres con miomas no presentan síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir sangrados menstruales abundantes o irregulares, anemia, síntomas urinarios por presión sobre la vejiga, infertilidad por obstrucción o deformación de estructuras uterinas, y dolor o sensación de presión abdominal.
Diagnóstico de los miomas
El diagnóstico se realiza mediante historia clínica, examen ginecológico y ecografía transvaginal o abdominal. En algunos casos se requiere resonancia magnética o tomografía para evaluar la ubicación exacta. Se recomienda una ecografía anual a todas las mujeres.
Tratamiento de los miomas
La elección terapéutica depende de los síntomas, el tamaño, la ubicación y el deseo reproductivo. Los miomas pequeños y asintomáticos pueden simplemente vigilarse. Se trata cuando existe sangrado significativo, infertilidad, crecimiento rápido o dolor.
Tratamiento médico o conservador
Se utiliza en miomas pequeños y sin síntomas. La medicación hormonal puede reducir temporalmente el tamaño pero no los elimina. Los efectos duran únicamente mientras se administra el tratamiento. Los agonistas de GnRH inducen una menopausia temporal y reducen el tamaño, pero por sus efectos secundarios solo pueden usarse durante un tiempo limitado.
Miomectomía laparoscópica
Es el tratamiento preferido hoy en día. Permite extirpar miomas a través de incisiones pequeñas, con menos pérdida de sangre, menos dolor, recuperación más rápida y menor riesgo de adherencias. Ofrece además un resultado estético superior y permite una visión amplificada del interior del abdomen.
Otras opciones quirúrgicas
La laparotomía se reserva para casos en los que no es posible la laparoscopia. Los miomas submucosos pueden extirparse por vía histeroscópica. La histerectomía es una solución definitiva para mujeres sin deseo reproductivo.
Embolización de la arteria uterina
Consiste en bloquear el flujo sanguíneo hacia los miomas, haciendo que se reduzcan. Es una alternativa cuando otros tratamientos no son posibles o no han tenido éxito. No se recomienda a mujeres que deseen futuros embarazos.
Conclusión
Los miomas son frecuentes y a menudo asintomáticos. La ecografía anual es esencial para detectarlos precozmente. El plan terapéutico debe ser personalizado y considerar el deseo reproductivo. Los miomas intramurales grandes que deforman la cavidad y los submucosos en mujeres con infertilidad deben ser tratados. La mayoría de los miomas pueden extirparse mediante técnicas endoscópicas, con menos complicaciones que la cirugía abierta.
