La extirpación de la endometriosis debe realizarse por vía laparoscópica en casi todos los casos. La razón principal es que la imagen obtenida mediante el laparoscopio es extremadamente nítida y permite investigar todos los focos de endometriosis, ya que la enfermedad suele ser multifocal.
Esta excelente visualización y la precisión de las maniobras laparoscópicas permiten al cirujano extirpar la mayor cantidad posible de enfermedad con el máximo grado de seguridad y preservar tejidos como los plexos nerviosos, necesarios para el funcionamiento de la vejiga y del intestino.
Incluso en casos de endometriosis de grado muy leve, su extirpación conduce a una reducción del dolor que provoca y a una mejora de la fertilidad. Así, el único tratamiento realmente efectivo para la endometriosis es su extirpación quirúrgica – laparoscópica.

